Cada vez que conozcas a una persona, intenta mirar más allá de ese antifaz, no te engañes a ti mismo …
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miércoles, agosto 17, 2011
La primera vez que me mentiste la culpa fue tuya, la segunda, fue mía.
Estamos empeñados en ver a la gente como queremos verla, o mejor dicho, como ellos quieren ser vistos. Damos toda nuestra confianza a personas que pensamos llevar conociendo meses, años, incluso que llevamos con ellas toda la vida. Decimos que son nuestros confidentes de secretos, nuestro mayor apoyo en los momentos malos y buenos, todos los adjetivos de admiración y cariño que se nos ocurre para esa persona. Muchas veces esas personas que tanto admiramos nos llegan a fallar, intentamos olvidarlo porque tal vez, sea solo un descuido, intentas evitar la lejanía, quieres que sea lo mismo que antes… pero no es así. Poco a poco te empiezas a dar cuenta de las personas que realmente valen la pena. Que realmente, son muchísimas menos de las que te pensabas. Vas reconociendo la cara que hay detrás de esos antifaces que ocultan la verdadera identidad. No te hundas por lo que puedas llegar a encontrarte, alégrate por lo que hayas podido descubrir, y que nunca más tendrás cerca… Un “para siempre” SIEMPRE termina.
Cada vez que conozcas a una persona, intenta mirar más allá de ese antifaz, no te engañes a ti mismo …
Cada vez que conozcas a una persona, intenta mirar más allá de ese antifaz, no te engañes a ti mismo …
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Por que sin ella..
todo esto no seria posible..

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