De ningún laberinto propio se sale con llave ajena.
.
sábado, septiembre 17, 2011
Escaparnos de las dudas.
Cuando éramos niños llorábamos cuando nos íbamos a dormir para llamar la atención de nuestra madre. Ahora, queremos dormir cuando lloramos en silencio para evitarnos preguntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario