En una copa tú te puedes echar el alcohol que quieras. Unos más, otros menos… Al cabo de la noche empiezas a notar el subidon y como los grados te van haciendo efecto. Pero ríes, bailas disfrutas; te diviertes. Al día siguiente tienes dolor de cabeza, de cuerpo entero. Resaca de la ostia. En cambio, en el amor: depositas la confianza que tú quieras y todo va perfecto; te prometen la luna, hacerte la más feliz del mundo, y el siempre que siempre acaba. Al día siguiente, te ves más sola que la una…
Visto así el alcohol y el amor no se diferencias tanto…
¿Por eso; bebemos para olvidar?

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