En lo malo siempre hay algo bueno.
Popular frase conocida por todas las generaciones de este mundo y
repetida en varias ocasiones por distintos motivos. No sé si lo que queremos es
evitar dolor diciendo frases de este tipo o buscamos una razón por la que
combatir contra lo que en verdad rechazamos. Cierto es que, en lo malo siempre
podremos buscar algo positivo, como la típica escusa que utilizamos muy a
menudo diciendo que por lo menos aprendemos de nuestros errores o nos hacemos más
fuertes… Ahora, si los expertos nos dicen que todo tiene una contraposición, en
lo bueno también debe de haber algo malo. Quizá sea el dolor de tripa o las lágrimas que caen tras
un momento intensivo de risa. Quizá sea que tu sonrisa sea el motivo por el que
nazcan nuevas envidias o quizá sea que tu luz brilla mientras otras parpadean.
Nos encontramos dentro de un ying yang donde una sonrisa debe ir acompañada de
una lágrima, de donde las risas deben estar acompañadas por el dolor. Donde las
esperanzas se dan la mano con los sueños quebrados, donde cada golpe y cada lección
sirven de motor para emprender un nuevo viaje.
Debemos recordar que por cada cosa mala que nos suceda, la buena estará al
caer y viceversa, por eso jamás vale deprimirnos por cada fallo, y debemos
estar preparados a cualquier obstáculo que el destino nos decida poner porque
para eso, ¿Ya estamos preparados , no?.
miércoles, junio 27, 2012
Estar preparados de antemano.
En lo malo siempre hay algo bueno.
Popular frase conocida por todas las generaciones de este mundo y
repetida en varias ocasiones por distintos motivos. No sé si lo que queremos es
evitar dolor diciendo frases de este tipo o buscamos una razón por la que
combatir contra lo que en verdad rechazamos. Cierto es que, en lo malo siempre
podremos buscar algo positivo, como la típica escusa que utilizamos muy a
menudo diciendo que por lo menos aprendemos de nuestros errores o nos hacemos más
fuertes… Ahora, si los expertos nos dicen que todo tiene una contraposición, en
lo bueno también debe de haber algo malo. Quizá sea el dolor de tripa o las lágrimas que caen tras
un momento intensivo de risa. Quizá sea que tu sonrisa sea el motivo por el que
nazcan nuevas envidias o quizá sea que tu luz brilla mientras otras parpadean.
Nos encontramos dentro de un ying yang donde una sonrisa debe ir acompañada de
una lágrima, de donde las risas deben estar acompañadas por el dolor. Donde las
esperanzas se dan la mano con los sueños quebrados, donde cada golpe y cada lección
sirven de motor para emprender un nuevo viaje.
Debemos recordar que por cada cosa mala que nos suceda, la buena estará al
caer y viceversa, por eso jamás vale deprimirnos por cada fallo, y debemos
estar preparados a cualquier obstáculo que el destino nos decida poner porque
para eso, ¿Ya estamos preparados , no?
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Por que sin ella..
todo esto no seria posible..
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