Andamos perdidos vagabundeando por los senderos de
un corazón en el que solo quedan pedazos. Vamos y venimos y volvemos a girarnos
para ver todo aquello que dejamos atrás. Es girarte y deprimirte, emprender de
nuevo el camino con fuerza y retroceder pasos atrás. Tenemos que tener fuerza
de voluntad para acabar con los vicios… ¿pero nadie tiene cojones a parar con
este vicio?... Nos encanta comernos la cabeza y buscarle el sentido tonto a las
cosas. Hoy, con la cabeza agachada por vergüenza, mañana será un día de
esperanzas e ilusiones… ¿y cuando coño tomamos decisiones? Estoy bastante cansada de escuchar siempre lo
mismo, de la rutina y de los putos hábitos de mierda que nos hacen
aprisionarnos a nosotros mismos. Quizá no me entiendas, ni tampoco lo pretendo
pero solo me queda decirte que somos nosotros mismos los que nos estamos jodiendo…

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