Tropezamos días tras día en la misma piedra y sin
embargo,¿ confiamos tanto en nosotros mismos como para ponernos nuestros límites?
El despertador estaba puesto a las siete pero decidí dormir hasta las siete y
media. He vuelto a dejar el desayuno encima de la mesa y la cama sin hacer. He
vuelto a hablarle cuando tenía pensado resistir la tentación hasta que no tuviera
un mensaje suyo. Me ha mirado y he vuelto a sonreír. Hablo con una sonrisa en
la cara a aquellas personas que jamás han hecho nada por mí y a las que hacen algo
ni las veo. He vuelto a discutir con mis padres por el dinero y el horario. Ando rogando la
palabra a la persona que más daño me hizo. Lo que pienso hacer ahora, lo hago
luego sabiendo que el luego nunca llegará… pero luego sin embargo confiamos en
nosotros mismos y nos creemos dueños de nuestras vidas cuando apenas sabemos
que es lo mejor para nosotros. Damos un poquito de pena , ¿no?

No hay comentarios:
Publicar un comentario