Disfruta del momento, carpe diem .Lo que nunca pareció
llegar llegó. Llegó el
momento duro en el que tus sueños se esfumaron y tienes que aprender a decir un
adiós sin los ojos llorosos, con una sonrisa en la cara por el simple hecho de
aparentar, aparentar que estas feliz
porque esa persona lo está. Es duro ver
como una persona se va de tu vida tan fácil como abrir una puerta. Día tras día
te levantas esperado que sea el momento en el que te diga que vuelve, que no pudo
olvidarte y que jamás te dejará ir. Tan
solo en ese instante sonríes, pero
regresas del paraíso en el que estas sumergido y vuelves a ser realista. Se ha
ido y cada minuto se hace eterno.
Hoy quisiera confesarte que han pasado varios
años desde nuestra despedida, y que en ningún momento dejé de pensar en ti, que
el destino quiso separarnos y que en parte cumplió su trabajo. Pero hoy vuelvo
a tenerte, y quisiera regalarte cada segundo de mi existencia porque todo mi tiempo
es tuyo, y que hoy por hoy, nunca más te dejare marchar…Te lo prometo.
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